Un producto A se vende a 25 € sin IVA, con un coste total de 18 € por unidad, y se han vendido 200 unidades en el mes. Un producto B se vende a 60 € sin IVA, con un coste total de 40 € por unidad, y se han vendido 30 unidades en el mismo periodo.
El producto A deja un margen unitario de 7 € y un beneficio total de 1.400 € en el mes. El producto B deja un margen unitario de 20 € pero, al vender menos unidades, aporta 600 € de beneficio total. Aunque el producto B tiene mejor margen por unidad, el producto A es más rentable para el negocio en conjunto durante ese periodo.